Cuautla: La zona de guerra que Morelos le exporta al mundo

La sangre en Morelos dejó de ser solo una estadística local para convertirse en un escándalo internacional que desnuda, ante los ojos del mundo, el fracaso absoluto de las autoridades. Claudia Tacoronte, una joven de apenas 21 años que llegó desde España para cursar un intercambio académico, fue asesinada a puñaladas durante la noche del sábado en plena Casa de Cultura del municipio de Cuautla.


Hablemos con el dato duro, sin el maquillaje institucional que tanto les gusta presumir desde el gobierno. Cuautla ya no es solo un municipio en crisis; es, en términos prácticos, una zona de guerra. Se encuentra enclavada en la región más insegura de un estado que, a su vez, figura en la lista negra de las entidades más violentas del país. Y por si fuera poco, México se consolida en la deshonrosa cima de las naciones más letales del mundo. Tristemente, Morelos es hoy tierra de narcos, un territorio donde el crimen organizado dicta las reglas y opera a sus anchas mientras parece que nadie hace absolutamente nada por evitarlo. ¿De qué diablos sirve el pomposo operativo federal del “Plan Cuautla” si a una estudiante extranjera le arrebatan la vida en el marco de un evento cultural?


Las consecuencias de esta atrocidad no se detendrán en los pésames burocráticos ni en el minuto de silencio que ya guardó su alma máter, la Universidad de Granada. Este asesinato impone un estigma brutal que repercutirá como una onda expansiva sobre toda nuestra región. ¿Qué padre o madre en su sano juicio va a consentir que sus hijos vengan a estudiar a una fosa común al aire libre? Las universidades de todo el mundo, con justa razón, comenzarán a retirar a sus estudiantes y a tachar a Morelos de sus destinos viables.


El daño a la imagen del país es incalculable. El turismo académico, que representa una derrama económica y cultural fundamental para el estado, recibirá un golpe fulminante, arrastrando consigo al turismo en general. Pensar en visitar Morelos será impensable para cualquier extranjero en cuanto lean los encabezados globales sobre cómo masacran a estudiantes de intercambio en nuestras calles.


Nuestras autoridades podrán intentar contener la crisis diplomática prometiendo “todo el peso de la ley” y abriendo sus carpetas bajo el protocolo de feminicidio, pero la realidad es inocultable: entregaron la plaza. Hoy el mundo entero sabe que pisar Cuautla te puede costar la vida.


Nos leemos en la siguiente.